Novela: B2C17Noroeste.
Autor:JJDanwcer.
00/2009/2841
Sinopsis e intenciones.
Quiero que se sepan: mis intenciones no son las de molestar pisando, si no la de buscar un hueco en la conciencia de los lectores. No es una novela de combate, no quiero tener enemigos, sino al contrario, quiero que sirva para que una sociedad elitista se dé cuenta de nuestros errores. ¡Nos hemos equivocado! Nuestros actos, nuestras faltas han salido a la luz en forma de culebras humanas, esperando un número y un sol que caliente los adormecidos y apartados huesos.
Este libro trata sobre valores humanos; esos valores éticos y morales que forjan y moldean las acciones y las voluntades de cada persona. Valores como la verdad, la mentira, el ideal, el altruismo y la codicia; no estoy hablando de las capitales de los capitales. Actos altruistas y actos vergonzosos a los ojos de los castos; la crueldad, la libertad, la bondad y la valentía, la corrupción y la entrega, estos; son vendidos por simples monedas de plata para que una clase social siga manteniéndose en sus butacas cargadas de deudas. Adormecida esta nueva nobleza con olor a sardinas, no han sido en treinta años capaces de ser la mano que acuna, alimenta y consuela a sus hijos. Mintiendo, arañando un muro, clavando sus manos en los agujeros de las vísceras de sus electores, han trepado y conseguido la cima para sus idolatrados cuerpos.
Valores y hechos que antes, ahora y siempre, justificaran y han justificado las acciones de una especie de seres vivos a los que a través de años he conseguido querer, la especie humana. El ratón es capaz de poner el cascabel al gato y… los miles de ratones saltando al ritmo feroz del flautista devorado, somos capaces de hacer que los dos leones tiemblen y para que las garras y sus zarpazos no duelan y exterminen, la manera más lógica es: remover las entrañas de los dormidos vigilantes de la democracia. Dicha pues esta afirmación diré que si ahora se cierran sus pastas, yo ya he regalado flores a los que a él dejan abandonado —y que yo nunca abandono a mis amigos—. Es tal mi buena voluntad; que si terminase este libro en el fuego, el único aroma que desprendería seria un limpio olor a incienso, un olor a tierra mojada, un olor a mar y sal de playa limpia y sana y su humo será siempre blanco y claro.
Todos moldeamos nuestra conciencia con esos valores humanos, estos moderan nuestras acciones y opiniones éticas, pero… hay que ser valiente para poder comprobar que alguien susurrando palabras llega dulcemente hasta nuestra médula y convulsiona nuestro interior. Y hablando de faltas hay que saludar a los virtuosos. Tantas virtudes tiene un hombre que sólo dispone de dos camisas y un sólo par de zapatos que ponerse, que muchos millonarios que son igual que burros cubiertos de diamantes, más, que muchos ejecutores de ordenes quedando el hombre pobre y sin camisa, por encima del presidente de las mayorías, equivocado, adormecido e impertinente. Mas, somos tan cobardes que no vamos a reconocer, llegar al acto de contrición, rebuscar dentro de nuestras entrañas la falta cometida; y una vez encontradas, iniciar nuestra constricción, nuestro arrepentimiento… ¡no ha de quedarse el conjunto de hombres en este estado de lástima! ¡Conmutemos nuestro pecados idealizando, mostrando, sobresaliendo de nuestros simples cuerpos mortales nuestros valores infinitos y solidarios!, esos que dieron luz al hombre intelectual y moderno, pero… ¡cuidado!
¿Acaso no tiene conciencia el ladrón de traje y corbata que acude a su despacho? ¿Es que carece de valentía el profanador de templos para liberar al hombre? ¿Pensamos que el inmolador de su propio cuerpo no tiene razones de razón? Valores éticos y morales tiene la prostituta que gana su dinero de la forma más fácil y valores humanos tiene la mujer que desgarra sus manos con planchas de acero caliente y dobla sus rodillas posándolas en las baldosas frías de un portal. Llegada la tarde de trabajos humanos y recogiendo su cuerpo cansado en la casa que paga, reposa y ama. Labrando a golpe de bocina y reloj todos sus actos, es un hombre humilde el que endereza sus miedos, ama a sus semejantes y respeta su insomnio.
“Efectivamente, el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, mas no obstante, creo que es inexcusable no almohadillar el suelo y no señalizar la piedra en beneficio de futuras generaciones.”
© B2C17NOROESTE. JJDanwcer.
